A 100 años de la FOM: 27 de julio de 1920, Masacre e Incendio en el local de la FOM

por Grupo Gómez Rojas

El 27 de julio de 1920, algunos meses antes del asesinato del poeta José Domingo Gómez Rojas y en las postrimerías del gobierno del nefasto y cruel verdugo Juan Luis Sanfuentes – como decían los trabajadores de magallánicos-, el local de la Federación Obrera de Magallanes fue rodeado por tropas militares a plena luz del día, quienes comenzaron a disparar, entrando a la casa y asesinando a los trabajadores que allí se encontraban. Luego de cobrar varias víctimas, prendieron fuego al local.

Este atentado contra la organización de los trabajadores no logró destruir la fuerza y unión que ellos habían construido tras nueve años de ardua labor sindical. Es así como en 1926 aún siguen publicando su periódico “El Trabajo”, que comenzó su tiraje en 1911, recordando este acontecimiento como una “fecha trágica”. Justamente, en los textos conmemorativos que publicaron en su ejemplar del 27 de julio de 1926 (número 58, año II) hay uno muy particular, que es bastante punzante con las posturas patrióticas del gobierno y el ejército, y que reproducimos ahora para recordar este acontecimiento, del cual estaremos hablando y exponiendo en nuestra jornada el próximo sábado 18 de junio:

27 de julio 1920 – 1926

Seis años ha. Otra vez los recordamos, una turba chauvinista asaltó e incendió un local de obreros como quien cumple un hecho heroico en defensa de los caros principios tradicionales del patriotismo, y esto fue en nombre del orden y de  la tranquilidad social. Lo de siempre: El patriotismo convertido en salvajismo. El patriotismo derramando sangre no de enemigos sino de hermanos. El patriotismo sirviendo de enseña a los traficantes, a los políticos y a sus oligarcas. Oh! El valor estupendo de nuestras raza matando indefensos y pacíficos productores, a aquellos a quienes llamarán algún día para servir de carne de cañón. Qué heroísmo!…

Nuestro pasado se eclipsa ante tamaña hazaña. Apresar estudiantes y obreros. Y no sólo apresarlos, sino torturarlos, matarlos, enloquecerlos, violarles su hogar y gritar viva la patria!…

Oh ironía de las ironías!… los torquemadas no han desaparecido. Los inquisidores viven en las sombras. Se nutren en las sombras. Y aparecen en las sombras. Asaltan e incendian en las sombras!…

Y se promete justicia. Justicia para los haraposos… ¡Ja, ja, ja! Igualdad ante la ley?… ¡je, je, je!

La grandeza y la prosperidad de la patria?…¡Ji, ji, ji!…………

[Extraído del “El Trabajo”,  Julio 27 de 1926, Ano II, N°58, Punta Arenas, Chile]

Tumba conmemorativa a los caídos.

Tumba conmemorativa a los caídos.

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